Categoría: Economía
26 Octubre 2010

A lo largo del tiempo he ido publicando una serie de e-books en formato PDF, recopilación de artículos anteriormente editados en mi Blog Personal: http://ibizamelian.com/, y aunados según su temática, en pro de facilitar su lectura. Pudiendo acceder gratuitamente a ellos al pinchar, en la parte superior de dicha bitácora, en la pestaña titulada: “Mis obras”.
El primero sería: “La relación de Sorolla con los liberales de su época”, que aborda la sincronía que tuvo el celebérrimo pintor español con las principales figuras del liberalismo de su época.
Posteriormente le tocaría el turno a: “Una incipiente aproximación al Liberalismo”, adentrándose en los axiomas de la filosofía liberal. Pasando desde sus postulados, a su significado aplicado a un buen gobierno, ejemplos prácticos, iniciativas a tomar, así como un somero estudio de la obra de distintos autores liberales. Un inicial acercamiento a un controvertido movimiento mayormente incomprendido.
Y ahora presento: “Mi personal visión sobre la industria turística”, donde he querido reflejar mi particular y humilde opinión sobre uno de los sectores económicos más preponderantes del panorama español. En base a mi experiencia adquirida, en cuanto a la industria turística se refiere, tanto en el ámbito privado como en el público, en este último caso concretamente como concejal del ramo en un municipio archipielágico eminentemente turístico.
Espero que disfruten con ellos y como siempre aporten sus enriquecedores comentarios, lo que se torna en una magnífica ayuda para poder ampliar y mejorar mi perspectiva, por lo que os estoy infinitamente agradecida.
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27 Julio 2010
Si durante la etapa de la Transición resultaron destacables las funciones desempeñadas por: Su Majestad Juan Carlos I, el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez o Torcuato Fernández-Miranda, entre otros muchos, no menos brillante se mostró la labor de Enrique Fuentes Quintana. Designado por Adolfo Suárez, tras las elecciones del 15 de Junio de 1977, como Vicepresidente Segundo para Asuntos Económicos.
La situación económica del momento era acuciante. La inflación rozaba el 44%. Propiciando el gran endeudamiento empresarial un alarmante incremento del paro. El 25 de Octubre se rubricarían, por parte de los representantes de los principales partidos políticos, los “Pactos de la Moncloa”, ratificados por el Parlamento el día 27. Las medidas adoptadas se encaminaban hacia una reforma fiscal, que evitara el fraude generalizado, tónica hasta aquel entonces imperante. A lo que hay que añadir una política presupuestaria que buscaba reducir el déficit público. Así como la flexibilización del mercado laboral, en pro de crear nuevos empleos. Los resultados no tardaron en llegar, a finales de 1977 la inflación ya se había reducido hasta el 26%, y un año más tarde al 16%. (Leer más)
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5 Julio 2010
Muertos los generales Sanjurjo y Mola durante la contienda civil, Franco se erigirá como líder indiscutible de los militares golpistas. Planificadores junto a Gonzalo Queipo de Llano de las actuaciones para derrocar al gobierno del Frente Popular. Convirtiéndose Franco, a pesar de sus vacilaciones iniciales para implicarse en el parcialmente fallido Golpe de Estado, en el jefe y sumo Caudillo de España, encontrándose el resto de los órganos del Estado supeditados a su persona y sólo responsable ante Dios y la Historia. Este periodo se caracterizó por la férrea defensa del totalitarismo en contra tanto del liberalismo, como del comunismo.
El rechazo de Franco por cualquier atisbo liberal era máxime, por lo que no optó, como otras veces aconteció en nuestro pasado constitucional, por elaborar una norma jurídica suprema, al atribuirle una connotación democrático-liberal. Decantándose por construir la estructura jurídico-política mediante siete leyes fundamentales, aprobadas entre 1936 y 1975: el Fuero del Trabajo, la Ley Constitutiva de Cortes, el Fuero de los Españoles, la Ley de Referendo Nacional, ley de Sucesión a la Jefatura del Estado, la Ley de Principios fundamentales del Movimiento Nacional y Ley Orgánica del Estado.
La falta de adaptación del Régimen a los nuevos tiempos, fueron erosionándolo poco a poco. Franco moriría el 20 de Noviembre de 1975, asumiendo sus funciones Don Juan Carlos. Convirtiendo en realidad sus palabras alumbradas muchos años antes, cuando dijo a sus generales: “Yo no haré la tontería de Primo de Rivera. Yo no dimito; de aquí al cementerio.” (Leer más)
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4 Junio 2010
Ya tienes disponible en formato PDF, la recopilación de una serie de artículos en torno a la filosofía liberal. Pasando desde sus postulados, a su significado aplicado a un buen gobierno, ejemplos prácticos, iniciativas a tomar, así como un somero estudio de la obra de distintos autores liberales. Un inicial acercamiento a un controvertido movimiento mayormente incomprendido. (Pinchar aquí para descargarlo gratuitamente).
Además recuerda que también puedes acceder, de idéntica forma, al e-book: “La Relación de Sorolla y los liberales de su época”, anteriormente editado.
servido por Ibiza
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18 Mayo 2010
El 09 de Diciembre de 1931 el Presidente de las Cortes promulgaría la Constitución por la que se regiría la Segunda República. Decretando la soberanía popular y el sufragio universal, tanto masculino, como, por primera vez, femenino, para los mayores de 23 años. Declarando asimismo la división de poderes. La organización territorial se adscribiría a un modelo que se calificó como Estado integral, a medio camino entre el unitario y el federal. Los órganos constitucionales serían: las Cortes (unicamerales), el Presidente de la República y el Gobierno.
La Segunda República fue una iniciativa en gran medida de los intelectuales, al frente de los cuales se situaría la generación del 14, capitaneada por José Ortega y Gasset (1883-1955). Quien viendo el cariz que tomaban las cosas, al parecer decepcionado, decidiría disolver la Agrupación al Servicio de la República en 1932.
Un contexto eminentemente conflictivo. Repleto de abruptas contiendas protagonizadas por las dos eternas Españas. Impidiendo la fraternal reconciliación bajo la bandera de la tercera: la de la libertad, la integración y el progreso.
Y en cierta medida pareciera que los puntos candentes de aquel momento, volviesen a surgir en esta era: la controvertida constitucionalidad del polémico Estatuto catalán, la presunta politización del Tribunal Constitucional, los recelos a tenor del reparto competencial,…
El grado de desencanto fue tal, que Salvador de Madariaga llegaría a definir a la Segunda República como el “trágico disparate”. Incluso Unamuno apoyaría inicialmente a los rebeldes, cuya sublevación y fallido intento de Golpe de Estado desencadenaría la cruenta Guerra Civil. Queriendo ver en los militares la autoridad regeneracionista necesaria para encauzar la deriva nacional. Rectificando rápidamente su actitud y arrepintiéndose públicamente el 12 de Octubre de 1936, en el acto de apertura del curso académico de la Universidad de Salamanca, ante los improperios lanzados por el general José Millán-Astray: “Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil pediros que penséis en España”. (Leer más)
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13 Mayo 2010
Por raro que pareciese el cambio de régimen en España esta vez no se producía a manos de un pronunciamiento militar, sino de forma natural, sobre los cimientos de un sistema ya agotado. El largo periodo de la Restauración, capitaneada por una longeva Monarquía que no supo adaptarse a los nuevos tiempos, daría paso a la Segunda República mediante unas elecciones democráticas.
Los anhelos de regeneración brotaban en gran parte de la sociedad. Requiriéndose no sólo una profunda modernización política, sino también socioeconómica; la universalización de la educación, intentando llegar a sectores hasta ese momento marginados. Uno de los aspectos que se trataría igualmente estribaría en torno a las espinosas cuestiones suscitadas a tenor de los nacionalismos y regionalismos. Asimismo se pretendía ejecutar una reconversión del colectivo militar.
No obstante, sería en el ámbito religioso donde se enfrentarían los sectores más radicalizados de las dos Españas. Encono que alcanzaría su momento álgido el 11 de Mayo de 1931, tras el incendio y asalto de numerosos conventos, colegios y centros católicos a manos de un grupo de exaltados.
El 28 de Junio de ese año el gobierno convocaría elecciones a Cortes Constituyentes, con el fin de dotarse a la mayor brevedad de un entramado legal sobre el que se consolidara el nuevo régimen. A quien les correspondería elaborar la Constitución. Agrias sesiones de debate en las que se escenificaría la confrontación entre las dos formas de entender España.
Entre los diputados electos se encontraría el sempiterno maestro, José Ortega y Gasset, adscrito a la Agrupación al Servicio de la República. Quien ya comenzaba a atisbar el triste desenlace de la joven democracia. Declarando, el 9 de Septiembre de 1931 en Crisol, a modo de presagio: “(…) ¿Cuál es la República auténtica y cuál la falsificada? ¿La de “derecha”, la de “izquierda”? Siempre he protestado contra la vaguedad esterilizadora de estas palabras, que no responden al estilo vital del presente –ni en España ni fuera de España. (…)” (Leer más)
servido por Ibiza
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25 Abril 2010
El Desastre de Annual supuestamente suscitaría el pronunciamiento liderado por Miguel Primo de Rivera el 13 de Septiembre de 1923. Hipotéticamente para evitar que al expediente abierto, por las negligencias que ocasionaron aquel hecho, se le diese curso en el Parlamento. Del cual se desprendía una enardecida crítica al decadente régimen de la Restauración y a la monarquía, encarnada en la figura de Alfonso XIII.
Su primera acción al frente del Ejecutivo sería disolver las Cortes y formar un Directorio Militar. Basándose su gestión económica en un desmesurado intervencionismo estatal.
A partir de 1925 el caudillo se percata de la imposibilidad de sostener la provisionalidad del régimen dictatorial y sustituye el Directorio Militar por uno compuesto por políticos civiles. Uno de sus últimos intentos por mantenerse en el poder se concretaría en la elaboración de la fallida Constitución de 1929.
Pero la creciente contestación del proyecto constitucional y del gobierno en sí, más la gradual pérdida de apoyos, incluso dentro del ejército, abocó a Miguel Primo de Rivera a presentar su dimisión el 28 de Enero de 1930 y a exiliarse. Sustituyéndolo en el cargo Dámaso Berenguer, nombrado igualmente por Alfonso XIII, etapa que sería calificada como “La Dictablanda”, en contraposición con la anterior.
El desencanto, con la monarquía y con los sucesivos gobiernos que hasta ese momento se habían conformado, era palpable. De lo que dan fe las excelsas palabras del sempiterno maestro, José Ortega y Gasset, que bien servirían de aplicación al periodo vigente.
“(…) El Estado (…) se ha ido formando un surtido de ideas sobre el modo de ser de los españoles. Piensa, por ejemplo, que moralmente pertenecen a la familia de los óvidos, que en política son gente mansurrona y lanar, que lo aguantan y lo sufren todo sin rechistar.(…)
(…) Hemos padecido una incalculable desdicha. (…). No existe el Estado español. ¡Españoles: reconstruid vuestro Estado! (…)” (Leer más)
servido por Ibiza
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16 Abril 2010
Igual que la irrupción de los nacionalismos y regionalismos se gesta en nuestro país durante el último tercio del siglo XIX. Cuyo auge se impulsa por la aparición en escena de una próspera burguesía proveniente del desarrollo industrial de ciertas regiones: País Vasco, Cataluña, Asturias. La Revolución industrial, paralela al “Estado Liberal”, suscitó la cristalización de una nueva clase, el movimiento obrero. Quienes reivindicarán su derecho a participar en la vida política. Dando paso al “Estado democrático de derecho”.
Mostrándose como un elemento trascendental a valorar, para comprender nuestra política actual, el surgimiento de los partidos de masas, vinculados al referido colectivo: el proletariado.
Habiendo predominado hasta ese momento los partidos de notables o de cuadros. Cuyos miembros eran reclutados a razón de determinadas cualidades especiales: capacidad económica, prestigio social, influencia intelectual.
Los partidos de masas, en pro de su subsistencia, intensificarán sus esfuerzos hacia la masiva captación de afiliados. Entre los efectos adversos que este modelo ocasiona se englobarían la tendencia a la burocratización y a la profesionalización de sus dirigentes. Lo que desencadena su gradual distanciamiento de las bases.
Hacia finales del siglo XX los mencionados partidos de masas evolucionarán hacia el prototipo actual: “partidos atrapa-todo”. Denominados de esta forma porque su fin último es concitar el máximo número de apoyos en las urnas, para lo que diluyen su ideario y lo envuelven con axiomas universales, de fácil asimilación por el conjunto de la sociedad. Eludiendo identificarse excesivamente con segmento alguno, para no ser rechazados por el resto. Utilizando mensajes vagos, que sufren una constante transformación, atendiendo a los requerimientos de cada momento. (Leer más)
servido por Ibiza
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