Capítulo IV: El pueblo lentamente se quedaba vacío
La próxima semana Luis, mi eterno amigo, partirá de Matahambre, dejando en el pueblo a sus familiares y seres más queridos. Estudió Empresariales y recién salido de la Universidad, montó su pequeño negocio en la calle principal: “Gestoría la Verdad”. Libertad es la hija de mi tío Juan, el abogado jubilado del Estado. Es concejal. La novia de Luis desde que eran niños. Perteneciente a esa especie de políticos idealistas que anhelan las cosas arreglar y que tarde o temprano acaban enormemente decepcionados, arruinados y apartados. Desilusionados de un sistema que fomenta intensamente la mediocridad. (Leer más)
